Hola! Hoy es un día para recordar y en mi caso estar pensativa. Justo es el X aniversario de la muerte de mi madre.
Fue como decía el escritor García Márquez en una de sus obras más famosas: la crónica de una muerte anunciada. ¿Por qué? ¿qué te vas a esperar, después de meses y meses de enfermedad? Sufriendo cada día un poquito más y sintiéndote cada día peor por tantos medicamentos que se deben tomar para convivir con esta terrible enfermedad.
Al final el gran día llega y pese a saberlo, te sientes vacía, sin ganas de vivir, con ganas de encerrarte en un sitio y no salir, que nadie te vea, sin ganas de comer, triste, muy triste, destrozada, como si tú también estuvieses ahora muy enfermo y te han roto el corazón en cachitos.
Sólo el tiempo es capaz de curarnos de estos sentimientos negativos y tristes que nos embargan en estas fechas, y ahora le toca pasar por ahí a mi amigo Luis, antes le tocó a Sonia, Pili, Antonio y tantos y tantos ...
Recuerdo un cuento de Jorge Bucay que habla sobre la Felicidad. Este autor escribe muchos libros de autoayuda, y son muy amenos, con muchos cuentos o historias como ejemplos para que lo entendamos mejor. Pues bien, recuerdo que en uno de estos cuentos, trataba de algo así:
Una señora tenía una pena muy grande porque había fallecido un familiar suyo. Fue a una curandera, porque estaba sufriendo mucho y no podía seguir viviendo así. La curandera le dijo que si llenaba una botella de vino de una casa en la que no hubiese ninguna pérdida de ningún familiar, entonces que se la trajese y así se podría curar. La señora se fue casa por casa, pensando que era muy fácil conseguirlo y la sorpresa fue, que en todas las casas se encontraba con gente que había perdido algún ser querido. Con esto, te das cuenta del sufrimiento de los demás también y haces que se aminore el tuyo.
Aunque sólo el tiempo es capaz de curarlo, todo tiene sus fases y es necesario pasar por todas. Ahora toca la tristeza, luego vendrá otra época de sacar a la luz todos los recuerdos y luego otra de admitir la muerte como ha venido.
A mí me gusta mucho recordar frases que ella diría en un momento dado, y las digo en mi cabeza y esbozo una sonrisa al pensar en ella. Por ejemplo, si vas andando por la calle y de pronto un joven montado en una moto va haciendo ruido (todo lo que puede), yo lo miro y pienso en mis adentros ("¡Borrego!") y me encanta. Esto era de mi madre.
Muchos besos estés donde estés!
PBF
Fue como decía el escritor García Márquez en una de sus obras más famosas: la crónica de una muerte anunciada. ¿Por qué? ¿qué te vas a esperar, después de meses y meses de enfermedad? Sufriendo cada día un poquito más y sintiéndote cada día peor por tantos medicamentos que se deben tomar para convivir con esta terrible enfermedad.
Al final el gran día llega y pese a saberlo, te sientes vacía, sin ganas de vivir, con ganas de encerrarte en un sitio y no salir, que nadie te vea, sin ganas de comer, triste, muy triste, destrozada, como si tú también estuvieses ahora muy enfermo y te han roto el corazón en cachitos.
Sólo el tiempo es capaz de curarnos de estos sentimientos negativos y tristes que nos embargan en estas fechas, y ahora le toca pasar por ahí a mi amigo Luis, antes le tocó a Sonia, Pili, Antonio y tantos y tantos ...
Recuerdo un cuento de Jorge Bucay que habla sobre la Felicidad. Este autor escribe muchos libros de autoayuda, y son muy amenos, con muchos cuentos o historias como ejemplos para que lo entendamos mejor. Pues bien, recuerdo que en uno de estos cuentos, trataba de algo así:
Una señora tenía una pena muy grande porque había fallecido un familiar suyo. Fue a una curandera, porque estaba sufriendo mucho y no podía seguir viviendo así. La curandera le dijo que si llenaba una botella de vino de una casa en la que no hubiese ninguna pérdida de ningún familiar, entonces que se la trajese y así se podría curar. La señora se fue casa por casa, pensando que era muy fácil conseguirlo y la sorpresa fue, que en todas las casas se encontraba con gente que había perdido algún ser querido. Con esto, te das cuenta del sufrimiento de los demás también y haces que se aminore el tuyo.
Aunque sólo el tiempo es capaz de curarlo, todo tiene sus fases y es necesario pasar por todas. Ahora toca la tristeza, luego vendrá otra época de sacar a la luz todos los recuerdos y luego otra de admitir la muerte como ha venido.
A mí me gusta mucho recordar frases que ella diría en un momento dado, y las digo en mi cabeza y esbozo una sonrisa al pensar en ella. Por ejemplo, si vas andando por la calle y de pronto un joven montado en una moto va haciendo ruido (todo lo que puede), yo lo miro y pienso en mis adentros ("¡Borrego!") y me encanta. Esto era de mi madre.
Muchos besos estés donde estés!
PBF